Salir al mercado internacional: Flexibles y ligeros de equipaje

shutterstock_185796158Hablar de Comunicación hoy es hablar del fin de las fronteras físicas, lingüísticas y creativas. Es hablar salir a un mundo que está cada vez más lejos de las cuatro paredes de las oficinas tradicionales, de las propuestas de siempre y de los entornos familiares.

Abrir nuevos mercados internacionales, o mejor transnacionales de ida y vuelta, es clave para mantenerse y crecer en este mundo cada vez más cercano e inmediato.

En ComunicaIC comenzamos nuestra andadura internacional en 2013 y hoy contamos con clientes fuera de nuestras fronteras, especialmente en América Latina donde nos hemos hecho un hueco que tiene perspectivas crecimiento a corto y medio plazo.

Primero nos dimos cuenta de la necesidad de nuestros clientes de contar con nuestros servicios fuera de España y de cómo todo nuestro know how podía aplicarse en otros mercados en los que estaban presentes.

Pero, ¿cómo afrontar el reto de la internacionalización cuando no se dispone de grandes estructuras y equipos ubicados en diferentes países de interés? “Viajando ligeros de equipaje y siendo flexibles”, asegura Lucía Moguer, socia co fundadora de ComunicaIC. Esta es la combinación perfecta para lanzarse a la piscina internacional sin miedo.

Para hacer frente al reto nos dimos cuenta de que no teníamos que sobredimensionarnos, sino que era indispensable contar con una estructura diversa, capaz de desplazar y adaptar sus formas de trabajo, de propuestas, de diseño y de desarrollo de proyectos a cada entorno, a cada cliente.

Hoy nuestra estructura local trabaja de igual manera para clientes nacionales como internacionales. Estamos donde ellos nos necesitan, en varios países y en varios idiomas de forma simultánea, siempre ligeros de equipaje y dispuestos a seguir avanzando, con equipos permanentes o temporales, siempre en función de sus necesidades.

Incluso hemos aprendido a transformar las dificultades. “En el caso de América Latina hemos convertido la diferencia horaria en una fortaleza que nos da una ventaja de entre 4 y 6 horas”, afirma Lucía Moguer.

Una fórmula en la que combinamos la flexibilidad y el servicio en diferentes franjas horarias e idiomas, con un equipo diverso y profundamente adaptativo a entornos internacionales y que entiende el trabajo trasnacional como parte de su objetivo, estén donde estén ubicados sus miembros.

5 lecciones aprendidas en la internacionalización:

  1. Las estructuras pequeñas tienen una mayor capacidad de adaptación dada su flexibilidad.
  2. La confianza del cliente es una ventaja competitiva frente a las agencias que puedan encontrar a nivel local.
  3. Capacidad de trabajo, adaptación a entornos, diversidad y compromiso con lo que hacemos para marcar la diferencia.
  4. Ir ligeros de equipaje, no generar estructuras que acaben pesando al cliente asegura respuestas rápidas en el momento preciso.
  5. Crear alianzas estratégicas y buscar partners afines en cuanto a valores y complementarios en cuanto a servicios.
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